jueves, 7 de noviembre de 2019

Psicología. Motivación, el motor de nuestros retos.

¿Afectan las recompensas extrínsecas a la motivación intrínseca?


Cuento del abuelo

"Un anciano vivía solo en una calle donde los chicos jugaban ruidosamente todas las tardes. Un día el escándalo fue tal que llamó a los chicos a su casa. Les dijo que le gustaba oírles jugar, pero que estaba quedándose sordo y apenas podía escucharles. Les rogó que acudieran todos los días y jugasen estruendosamente ante su casa. Si así hacían, les daría un cuarto de dólar. Los chicos se apresuraron a presentarse al día siguiente e hicieron un ruido tremendo. El anciano les pagó y les pidió que volvieran al día siguiente. De nuevo escandalizaron y de nuevo les pagó. Pero esta vez entregó sólo 20 centavos a cada chico, explicándoles que estaba quedándose sin dinero. Al día siguiente entregó sólo 15 centavos a cada uno. El cuarto día les advirtió que tendría que reducir la gratificación a 5 centavos. Los chicos se enfadaron y dijeron al abuelo que no volverían. No valía la pena el esfuerzo, dijeron, tan sólo por 5 centavos diarios." Casady, 1974

Lo que podemos extraer es que las recompensas externas pueden influir en el control percibido sobre la tarea, es decir, sobre el grado de autonomía de la acción. Cuando la tarea se percibe como impuesta, como una obligación, la motivación puede disminuir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario